sábado, 6 de febrero de 2010

Es el tiempo de la oposición

En estos momentos de tantos problemas en el gobierno nacional, que derivan obviamente en problemas para el pueblo, se presentan la gran oportunidad de la oposición venezolana (me parece demasiada pleitecía llamarla democática) de sacar sin violencia al presidente Chávez.

Los motivos por los cuáles el pueblo no extrañaría al comandante y apoyaría los grupos antichavistas son muchos: racionamiento, aumento del dolar, enfrentamiento cada vez más fuerte con la disidencia y un largo etcétera que significaría el principio del fin para la Revolución Bolivariana.

Pero, siempre hay un bendito pero, la oposición ha demostrado una estupidez e ignorancia más grande que la oportunidad que tienen de acabar con esta (y cito)"Dictadura Castro - Comunista". Algo que no es raro para los venezolanos,ver como los antirevolucionarios pierden terreno o la oportunidad de acercarse al poder.

Dicho lo anterior, nos encontramos ante una incomoda realidad: un gobierno incompetente y una oposición más incompetente aún. Sin ideas, sin ganas, sin proyecto, sin gente: porque no necesariamente los que odian a Chávez aman a la Oposición.

Es necesario y obligatorio, por lo tanto, la participación de la mayoría política de este país: los Ni NI. Ni chavistas, ni escuálidos. Esa gran masa popular no ha sido enamorada por nadie aún: allí está la verdadera y gran salida.