La solución al problema de Venezuela en la actualidad es muy complicada y difícil. Nadie sabe, a ciencia cierta, como terminará esta película de terror. Una auténtica pesadilla para más de treinta millones de personas dentro y fuera del país caribeño, andino, amazónico y latinoamericano.
Hoy, con dos presidentes: uno dictatorial y otro autoproclamado e interino, la población civil lucha por tratar de cambiar la realidad. Que supone por cierto cambiar de gobierno y de mandyatario. Sumidos en una hambruna y crisis humanitaria como nunca antes vista en esta parte del mundo.
Tenemos un país y una comunidad internacional cansados de tanta política falsa y de tantas violaciones de derechos civiles y políticos. Ya es inaceptable la pretensión morbosa y diabólica del chavismo - madurismo de mandar en la vida de todos los venezolanos. Cómo sí fueran simples propiedades privadas.
Pero, orando mucho a Dios, uniéndonos cómo hermanos, involucrandonos en la misma lucha y sobre todo con ganas de rescatar nuestra sociedad pérdida y secuestrada podemos librarnos de esta maldición en la que hemos vivido veinte años, que parecen mil.
Pronto acabará ésta pesadilla. Ya aprendimos la lección...
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