viernes, 16 de febrero de 2024

Los niños de la patria de Bolívar

     Da dolor y pena ver niños, niñas y adolescentes nacidos en Venezuela, algunos con descendencia colombiana prostituyéndose o siendo abandonados por sus padres, dentro y fuera del país llanero. En calles de Colombia, Chile, Perú, Ecuador, Panamá o México se pueden observar, según relatan medios de comunicación como Caracol televisión o Univisión y otras muchas más cadenas de noticias. Mucho de estos niños solos y otros estimulados y obligados, en muchos casos vendidos o regalados, en todas las rutas que llevan a Estados Unidos o hasta Chile. Este es el destino  y futuro actual de muchos niños de la patria de Bolívar. Muchos de ellos no están inscritos en el sistema de educación formal y no estudian, mientras otros piden en las calles.  

     Las redes sociales, muchos influencers y periodistas independientes también han recogido esta incómoda y dura realidad, en audio y video. Algunos incluso en tranmisiones en vivo. Una realidad incómoda y que muchos no quieren mirar, o se esmeran en negar. sesgando la realidad obvia y evidente. Especial interés en que esta verdad no sea conocida tienen los gobiernos de los países de origen de estos niños y adolescentes. Para gobiernos, como el de Venezuela, esto no existe. Y en dado caso que esté sucediendo, es culpa del Imperio o de las mismas familias que forzaron la salida de sus hijos de su país. Sabemso que la mayor responsabilidad es de la dictadura chavista.

     Dichos niños, niñas y adolescentes son justamente (o injustamente) los que más sufren las consecuencias de las migraciones en el mundo. Bien sea desde Siria, Afganistán, Ucrania, Cuba o Venezuela, siempre son los niños y las mujeres los más perjudicados a la hora de salir de su país, sea por su voluntad o huyendo de forma forzada. Y es más conplicado si, encima, le sumamos el hambre y la miseria imperantres en sus países y en su transitar por otros países. Esta gran cantidad de menores no se sienten ni venezolanos ni pertenecientes al país de acogida donde llegan, generando un sentimiento de poca pertinencia al nuevo entorno.

     Serán unos desadaptados, ya que violentaron sus derechos más fundamentales y los dejaron marcados para siempre. También serán marcados de por vida, por tantas adversidades y muy probablemente no serán parte de una Nueva Venezuela, en un supuesto negado, que en un futuro que no tiene fecha en ningún calendario, la democracia sea reestablecida en Venezuela. Tampoco podemos saber, exactamente, cual será lo que estos hombres del mañana aportarán  a los países donde migren. 

     Obviamente, no serán todos los casos, pero si en un alto porcentaje, donde se presentan o presentarán las actitudes antes descritas. Pero, gracias a Dios, la mayoria de niños y adodolescentes venezoalanos o descendientes de venezolanos viven una realidad muy diferente a la descrita en este artículo; bien alimentados, estudiando y con oportunidades de salir adelante y surgir. Sin embargo, estando bien preparados, se puede afirmar que ambos grupos descritos aquí no serán cien por ciento venezolanos. Así que cada quién, mañana o pasado mañana tendrá la oportunidad histórica de dejar en alto el nombre de nuestro país, en una sociedad más libre que la existente hoy día en la Patria de Bolívar.      

        

        

No hay comentarios:

Publicar un comentario