martes, 18 de agosto de 2015

Religiones del Mundo

      Hoy en día, a pesar de los grandes avances tecnológicos y en materia de derechos ciudadanos, en el mundo uno de los motivos más recurrentes para iniciar o continuar guerras o conflictos es el referido a la religión. El cual debe ser uno de los derechos esenciales de cada ser humano. 
     La intolerancia, debido a las confrontaciones religiosas no debe permitirse. Aunque también es cierto que muchas de estas situaciones son motivadas por intereses políticos y económicos camuflados de religiosos. Como es el caso de ISIS, Al Qaeda, los Hermanos Musulmanes, entre otros de connotación actual y regional. 
     Lo más inquietante es el poco accionar, en apariencia, de la ONU y demás organismos internacionales. Si acaso algunas ONG´s logran trabajar, y a duras penas sobre ese tema; incluso en el propio terreno de los conflictos.
     Es bien sabido que las guerras religiosas han estado presentes desde el inicio de la humanidad. De hecho, el Antiguo Testamento de la Biblia, en su gran mayoría está compuesto por historias de guerras en nombre de Jehová. Pero, algo hay que hacer.
     Así las cosas y habiendo explicado causas y consecuencias de dichas acciones no nos queda más que pedirle a Dios, Jehová, Alá, Maleiwa que se apiade de la Humanidad y nos cubra con su manto. Aunque el problema se resolverá en la medida que los hombres y mujeres de bien actúen juntos en esa dirección.

lunes, 30 de marzo de 2015

El valor de la vida

     La vida es el bien más preciado para cualquier ser humano.  Y por siempre ha formado parte de grandes e intensos debates.  Además,  es el eje central de las religiones del mundo.  Y centro esencial de la sociedad, y por ende de la economía y la política. 
     Todas las áreas de estudio y de las profesiones trabajan en pro y por la vida.  Es el derecho humano por excelencia.  El más fundamental.  Pero, entrado en el siglo XXI,  se ha observado como para políticos,  terroristas,  ejércitos,  religiones y para personas faltas de buena educación el valor de la misma se ha desvalorizado, e incluso llega a valer nada. 
     Cada día hay más crímenes perversos.  Más atentados terroristas,  más venganzas y más acciones políticas corruptas.  Y más pueblos presos de un círculo vicioso que lleva al egoísmo y la traición.  Traición a la misma vida.  A su misma vida.
     Y es poco lo que los organismos internacionales pueden hacer.  Ya es un cáncer que se ha propagado por todo el mundo.  Y del cual nadie se salva.  Sólo el paulatino cambio de las personas.  Una por una,  podría abrir la puerta a un destino diferente a la destrucción total de la vida y del mundo como lo conocemos hoy día.

viernes, 6 de marzo de 2015

El derecho a comer

     Es tal vez,  junto al derecho a la vida,  los dos más importantes.  Su relevancia es vital.  Y radica en que sin agua ni alimentos la vida sería imposible.  Sin embargo,  los gobiernos de muchos países de África,  Asia y América Latina,  por diversas razones no trabajan en función de lograr la meta de que toda la población de sus países tenga el pan de todos los días. Y que sea un alimento de calidad.
     La ONU y diversas ONG's,  así como otros tantos esfuerzos de las empresas privadas y multinacionales,  además de la participación de las diferentes Iglesias del Mundo se han enfocado en luchar contra la hambruna y la malnutrición.  Sin embargo,  aún el siglo XXI mucha gente en este planeta pasa hambre y muere de hambre. 
     Aunado a esta triste realidad se suma el de la escasez de materias primas y de productos elaborados. Crisis que es mundial.  Pero,  que se ha visto más en países del tercer y cuarto mundos. 
     Hay dos posibles soluciones.  La primera,  la colaboración de los países más desarrollados.  En tecnologías y en intercambio comercial sustentable y justo.  Y por supuesto que los países que reciban esa ayuda tengan orden político, económico y social.  Y bajar los niveles de corrupción tanto en los países colaboradores como en los que reciban la ayuda.  Suena difícil,  pero es posible.  Por un mundo mejor se debe hacer el esfuerzo.