viernes, 6 de marzo de 2015

El derecho a comer

     Es tal vez,  junto al derecho a la vida,  los dos más importantes.  Su relevancia es vital.  Y radica en que sin agua ni alimentos la vida sería imposible.  Sin embargo,  los gobiernos de muchos países de África,  Asia y América Latina,  por diversas razones no trabajan en función de lograr la meta de que toda la población de sus países tenga el pan de todos los días. Y que sea un alimento de calidad.
     La ONU y diversas ONG's,  así como otros tantos esfuerzos de las empresas privadas y multinacionales,  además de la participación de las diferentes Iglesias del Mundo se han enfocado en luchar contra la hambruna y la malnutrición.  Sin embargo,  aún el siglo XXI mucha gente en este planeta pasa hambre y muere de hambre. 
     Aunado a esta triste realidad se suma el de la escasez de materias primas y de productos elaborados. Crisis que es mundial.  Pero,  que se ha visto más en países del tercer y cuarto mundos. 
     Hay dos posibles soluciones.  La primera,  la colaboración de los países más desarrollados.  En tecnologías y en intercambio comercial sustentable y justo.  Y por supuesto que los países que reciban esa ayuda tengan orden político, económico y social.  Y bajar los niveles de corrupción tanto en los países colaboradores como en los que reciban la ayuda.  Suena difícil,  pero es posible.  Por un mundo mejor se debe hacer el esfuerzo.
    

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